Buscan mejorar la calidad de atención para los pacientes que en el primer semestre del año fueron 2700 y, a la vez, garantizar la protección del personal.
Específicamente se optimizó el funcionamiento del Sector de Quimioterapia del Servicio de Oncología y se incorporó una campana de flujolaminar, que garantiza la protección del operador que manipula la medicación oncológica.
La reorganización interna permitió optimizar la disposición de los sectores del Servicio de Oncología a fin de cumplir con lo establecido por las Normas Nacionales de Seguridad y Preparación de Citostáticos –medicación para combatir el cáncer-. Esto implicó una modificación del circuito y tratamiento de los elementos que manejan los operarios dentro del Sector de Quimioterapia.
“Tenemos los sectores divididos y, de esta forma, el trabajo se hace más simple, seguro, rápido y efectivo”, comentó la supervisora del área, Vilma Aguirre.
Así, el Sector de Quimioterapia –donde se preparan las drogas y se fraccionan de acuerdo a la necesidad de cada paciente- fue totalmente reorganizado para que los enfermeros que allí se desempeñan puedan realizar las atenciones de manera práctica y segura.
A la par, en este Servicio se creó un sector llamado “Central de Medicación”, a través del cual se controla la salida de medicamentos, jeringas, agujas y cualquier otro elemento de uso diario, lo que permite llevar un control pormenorizado del stock y de los movimientos de medicación e insumos.
NUEVO EQUIPAMIENTO
En tanto, el Ministerio de Salud Pública incorporó una campana de flujolaminar en el Sector de Quimioterapia, la cual permite garantizar que el operador –un enfermero que prepara las dosis de quimioterapia- esté protegido de una posible contaminación con los medicamentos que maneja. “Es un gran logro contar con este nuevo equipamiento, ya que los medicamentos sitostáticos pueden provocar cáncer si son manipulados durante un tiempo prolongado sin protección, así como la disminución del sistema inmune”, explicó Aguirre.
Por otra parte, según la profesional, esta campana no sólo protege al operador que realiza los preparados de las dosis, sino que también reduce los riesgos de que la medicación se contaminen con en el contacto con el exterior.
TRABAJO DIARIO
El Servicio de Oncología del hospital Perrando atendió un total de 2700 pacientes durante el primer semestre de 2012, debido a que se constituye como un servicio de referencia a nivel provincial y nacional. “Recibimos pacientes que son trasladados desde el interior o de las provincia de Formosa, Santiago del Estero y hasta de Paraguay”, afirmó Vilma Aguirre.
El lugar cuenta con sillones de quimioterapia “ambulatoria”, donde el paciente recibe su dosis y continúa el tratamiento en forma domiciliaria, y 30 camas de internación, divididas entre Sala de Hombres y de Mujeres. En estas camas también permanecen internados aquellos pacientes denominados “paliativos”, quienes padecen algún cáncer terminal.
Desde el Servicio, Aguirre explicó que el área trabaja con “camas calientes”, lo que quiere decir que la rotación de pacientes es muy rápida debido a la gran demanda que existe.
