En la Tercera Jornada de la Bienal, los trabajos de los escultores empezaron a cobrar forma

Esta tarde se inauguró la escultura "Moisés", del alemán Stefan Ester, cumpliendo de este modo la tradicional inauguración de cada Bienal. Ocupará su lugar permanente en el Parque de las Esculturas.
“Un solo día no alcanza para disfrutar las múltiples propuestas que ofrece la Bienal”, se suele escuchar de la boca de los visitantes que, asombrados, recorren el predio disfrutando del trabajo en vivo de los escultores, pero también de las artesanías, las esculturas en exposición, los stands temáticos, las intervenciones circenses, de danza, teatro, música en distintos puntos del recorrido, así como también de los entretenimientos para los más pequeños.
En un sencillo acto se inauguró la escultura “Moisés” del escultor alemán Stefan Ester. Es tradición que en cada Bienal se inaugure una obra, con la presencia de los escultores en competencia. En este caso, el escultor mexicano Carlos Monge tuvo el honor de desatar la cinta junto a Fabriciano y Leonardo Frei, presidente del Rotary Club.
La obra en madera, obtuvo el Primer Premio de la Bienal 2008 y ahora ocupa su sitial definitivo en un ángulo del Parque de las Esculturas.
“Esta Bienal será la mejor de todas” había anticipado Fabriciano en algún reportaje. Esta vez, el predio que se ha duplicado dando funcionalidad y oxigenando la marea de gente y actividades.
Hoy el Museum y el parque escultórico es una de las puertas para acceder al predio de las Bienales. La galería de acceso muestra una colección de obras en madera, entre las que se distinguen piezas de gran contundencia y dicha galería desemboca en la sala de exposiciones del Museum donde se exhibe obras en pequeño formato de los competidores internacionales.
El ara sagrado del arte, es la terraza donde trabajan los escultores internacionales, 11 hombres y una mujer, así como en el otro espacio de “alta creación”, es el situado en el encuentro de escultores nacionales. Escultores invitados trabajan en otras islas: en esculturas de arena en la costa del río, los originarios tejiendo vegetales para una obra colectiva o el “taller” donde se prepara la gran escultura efímera que será entregada a las aguas del río Negro.
Y no hay que olvidarse de las propuestas teóricas que desde ayer se editan en el Centro Cultural Nordeste como son los variados talleres, charlas y cursos.