La repatriación de divisas por parte de las aseguradoras se está produciendo a todo ritmo. Deben ingresar casi US$ 2.000 millones hasta el 23 diciembre, por lo que cada día que pasa deja menos tiempo para cumplir con la exigencia oficial. El Banco Central aprovecha y la mayor parte de los casi US$ 200 millones diarios que acumula provienen de este sector.
Pero estos dólares, que refuerzan las reservas justo antes del pago del Cupón PBI, que se efectivizará mañana, provocan un fuerte dolor de cabeza para las aseguradoras. Y el conflicto podría crecer en las próximas semanas.
Sucede que el giro de dólares al exterior que habían efectuado las empresas no había tenido como objetivo un mero atesoramiento. En realidad, las compañías buscaban tener activos en dólares para cubrir los seguros de vida contratados en moneda extranjera. Claro que al repatriar esas divisas y pasarse obligatoriamente a pesos, dicha cobertura quedó por lo menos en una nebulosa.
