La Municipalidad de General Pinedo, a través de la Subsecretaría de Cultura, El Centro Tradicionalista “El lancero”, “Los Lanceritos” y otras instituciones vivieron una noche criolla donde los jóvenes hicieron gala de nuestras raíces. En el evento, el intendente Reschini recibió un reconocimiento por parte de “Los Lanceritos” por su incansable trabajo en promover nuestra cultura. Además La Escuela Municipal de Equinoterapia hizo su presentación en esta fiesta gaucha.
Desde horas de la tarde, distintas instituciones se fueron congregando en el centro de la ciudad, precisamente en calle Nº 8 esquina 7 en cercanías de las vías de ferrocarril, lugar donde jóvenes y niños con atuendos gauchos hicieron honor a la celebración del Día de la Tradición. Distintas instituciones, como escuelas de folclore locales, El Centro Tradicionalista El Lancero, La Agrupación “Gauchito Gil”, “Los Lanceritos” y por primera vez en este evento los niños de la Escuela Municipal de Equinoterapia transitaron por el centro de la ciudad, ante el saludo y el aplauso de personas que transitaban la calle principal.
El intendente municipal también participó del desfile vestido con prendas gauchas y montado a su caballo junto a otros jinetes de la localidad. El final del recorrido se dio en el Club La Federación, lugar donde se montó el escenario con ponchos y boleadoras para dar inicio al desfile de las instituciones que bailaron malambos, chacareras y demás danzas tradicionales.
Cabe remarcar el acompañamiento de padres y profesores de instituciones que participaron de esta jornada que se desarrollo con gran espíritu gaucho. La subsecretaria de Cultura, María del Carmen Cejas junto al intendente Reschini hicieron entregas de menciones a las diferentes instituciones que participaron de la velada.
Finalizando la noche, los pequeños de la agrupación “Los Lanceritos”, hicieron entrega de una mención en agradecimiento al jefe comunal de General Pinedo, Juan Antonio Reschini por su incansable trabajo y aporte desde la municipalidad a todo evento que promueva nuestras raíces.